Categoría: Compromisos de militante

  • Un círculo muy especial, en Murcia.

    Los militantes de Murcia estamos consiguiendo que nuestro grupo no se pierda. Para ello intentamos reunirnos una vez al mes, lo que supone un esfuerzo ya que no vivimos cerca unos de otros y no tenemos ningún hogar fijo, por lo que vamos cambiando de lugares mes a mes, pero siempre al aire libre.

    En el pasado círculo del 28 de enero estaba previsto ir a la montaña, pero como el tiempo no iba a acompañar, conseguimos encontrar un sitio con techo donde hacer el círculo la tarde de antes. Esto fue una verdadera acción de Dios, ya que cambiamos todo lo planeado y salió bien, y además, por primera vez, tuvimos un rato de oración en grupo delante de un sagrario.

    Ese día nos juntamos 7 chavales, contando con un invitado que vino por primera vez. Fue un rato muy agradable, y además en el circulo todos aportamos algo, cada uno a su manera, lo que hizo que fuese bastante especial.

    Cuando terminamos el círculo ya empezaron a salir ideas de lugares en los que se podrían hacer los siguientes. Es ese entusiasmo por continuar lo que hace que nuestro grupo siga adelante, con la ayuda de todos, por supuesto.

    Octavio O. 14 años.

    (Murcia)

  • Amar, conquistar, reparar…

    Amar, conquistar, reparar…

    ¿Cómo permanecer inerte ante la condenación de tantos jóvenes? ¿Quién será capaz de guardar y no compartir un tesoro como es la fe, y la experiencia del Amor sanador de Dios?

    El drama del devenir eterno de tantos jóvenes y personas ya adultas, con las que un militante se codea diariamente, le plantea una pregunta: ¿Qué está a mi alcance, en qué puedo colaborar para la salvación de la juventud, de la humanidad?

    Cuando se ha conocido el Corazón de Cristo, un Corazón del que mana agua y sangre, atravesado por la indiferencia humana… es difícil conciliar el sueño si la vida entera no se gasta en corresponder a semejante Amor.

    Y brota del fondo del alma un grito pacificado por la larga preparación de un crecimiento en silencio, el de la vida de Nazaret. Un crecimiento hacia adentro, que no se ve, pero que se deja notar como una novedosa presencia, que ahonda en el corazón del hombre, desvela los secretos del alma humana. Un grito pacificado que mueve a entregar la vida en medio del mundo, transmitiendo Vida, mostrando el camino a tantos hermanos que viven como si Dios no existiera. Mostrándoles el camino de vuelta a la felicidad, si es que quieren vivir otra vez…

    La Milicia de Santa María vibra con la Iglesia, la ama como Madre, busca la obediencia a sus sabias indicaciones, y sale a la calle vestida de payaso, de romano o de esclavo…, de aquello que el Amor a Cristo le mueva a hacer, pero todo por la salvación de las almas… Porque le urge amar, conquistar, reparar el Corazón de Cristo…

    El martirio del militante consiste en vivir constantemente con la herida en el corazón de la incredulidad de sus coetáneos, ofreciendo no cosas, ni actividades, ni renuncias, ni sacrificios…, sino la propia vida, por la salvación del cupo de almas que Dios le ha confiado desde toda la eternidad.

    La llamada apremiante del Papa Benedicto XVI encuentra eco en los cruzados y militantes de Santa María: ¡Nueva Evangelización…! ¡… al estilo de María!

    Quien intente hoy día hablar de la fe cristiana […]  es probable que en seguida tenga la sensación de que le pasa lo mismo que a aquel payaso y la aldea en llamas.

    En un país (España), un circo fue presa de las llamas. Entonces, el director del circo mandó a un payaso, que ya estaba listo para actuar, a la aldea vecina para pedir auxilio, ya que había peligro de que las llamas llegasen hasta la aldea, arrasando a su paso los campos secos y toda la cosecha. El payaso corrió a la aldea y pidió a los vecinos que fueran lo más rápido posible hacia el circo que se estaba quemando para ayudar a  apagar el fuego. Pero los vecinos creyeron que se trataba de un magnífico truco para que asistiesen los más posibles a la función; aplaudían y hasta lloraban de risa. Pero al payaso le daban más ganas de llorar que de reír; en vano trató de persuadirles y de explicarles que no se trataba de un truco ni de una broma, que la cosa iba muy en serio y que el circo se estaba quemando de verdad. Cuanto más suplicaba, más se reía la gente, pues los aldeanos creían que estaba haciendo su papel de maravilla, hasta que por fin las llamas llegaron a la aldea. Y claro, la ayuda llegó demasiado tarde, y tanto el circo como la aldea fueron pasto de las llamas.

    Ésta es la situación de los apóstoles modernos. En el payaso, que no es capaz de lograr que los aldeanos escuchen su mensaje, vemos la imagen del apóstol, a quien nadie toma en serio si va por ahí vestido con los atuendos de un payaso medieval o de cualquier otra época pasada. Ya puede decir lo que quiera, pues llevará siempre la etiqueta del papel que desempeña. Y por buenas maneras que muestre y por muy serio que se ponga, todo el mundo sabe de antemano lo que es: ni más ni menos que un payaso.

    El que quiera predicar la fe, y al mismo tiempo sea suficientemente autocrítico, pronto se dará cuenta de que no es una forma o una crisis de vestidos la que amenaza la fe en nuestro mundo.

    Me atrevería a decir, que en realidad, la fe, por moderna que se vista y por muchos coloretes que se quite, suscita sólo una esperanza que no deja de ser ingenua.

    Y sin embargo, la fe, hoy como siempre, sigue siendo una decisión que afecta a la profundidad de la existencia, un cambio continuo del ser humano al que sólo se puede llegar mediante una resolución firme.

    (Joseph Ratzinger. Introducción al cristianismo)

  • Celebración de la Inmaculada en Pamplona

    Celebración de la Inmaculada en Pamplona

    Todos conocemos sobradamente la festividad de la Inmaculada Concepción, más aún los que pertenecemos a la Milicia. En Navarra, como en otros lugares de Milicia, los dos momentos cumbre son: la gran Vigilia de la Inmaculada, celebrada la víspera a las diez de la noche, y la renovación de compromisos por parte de militantes, colaboradores y, ocasionalmente, cruzados, el día ocho de diciembre a la una del mediodía.

    Algunas semanas antes del gran día, nos reunimos todos los militantes de Navarra para compartir una tarde y pegar carteles por la zona vieja de Pamplona, una zona transitada llena de pequeños comercios. A continuación regresamos al hogar. Además, solemos repartir octavillas en la oración del obispo de los primeros viernes de mes, así como en la parroquia de San Francisco Javier el día de su festividad: el 3 de diciembre. El día de su celebración, nos reunimos antes para preparar la iglesia y organizarnos las diversas tareas. La Vigilia consta de de tres partes. La primera es el rezo del rosario, siendo comentado cada misterio. Este año me tocó a mí preparar la introducción al misterio del bautismo de Jesús. Tras preparármela y perfeccionarla con Alberto B., tuve que leerla. La segunda parte es un testimonio, que este año fue realizado por un filósofo y político riojano, antiguo militante. Por último la ceremonia concluye con la celebración de la Eucaristía. Al acabar la Vigilia los asistentes que queramos podemos pasar a una sala con pastas.

    Al día siguiente, el ocho de diciembre, hay que estar un poco antes de la una en el hogar, ya que a esa hora empieza la ceremonia en la que los militantes, los colaboradores y las familias renovamos los compromisos. Después, comemos todos juntos en la residencia, y a las 5.30 hay misa en la parroquia del Corazón de Jesús. En esta misa ofrecemos los compromisos realizados a la mañana, y este año  Alberto B., renovó sus votos. Tras esto volvemos a la residencia donde tomamos un aperitivo, abierto a todos los amigos, y con esto acaba la celebración de este día de fiesta.

    De manera más personal he de decir que este año he vivido esta celebración de una forma más intensa, posiblemente gracias a un mayor grado de madurez en mi vida cristiana, y a la responsabilidad que conlleva el hecho de tener que comentar un misterio del rosario, ante una iglesia a rebosar de fieles que me exige estar a la altura de la situación. Esta manera de vivirlo me ha ayudado realmente a no pasar estos días de una manera superficial, sino a implicarme y a sentirme más cercano a la Virgen.

    Como conclusión cabe resaltar que este año la festividad de la Inmaculada Concepción de María me ha llenado espiritualmente, pero también ha sido una experiencia inolvidable por distintas razones, como haber participado de una manera más viva, y muchas otras cosas.

    (Carlos J. de D., 17 años)

  • La Virgen actúa…

    El día 8 de diciembre los militantes de Sta. María hicimos diferentes compromisos con la Inmaculada.

    Algunos puede que lo tuvieran más o menos claro, pero otros necesitábamos algo de ayuda para decidirnos. A la hora de hacer balance del compromiso del año pasado con mi guía espiritual cambié totalmente la idea que tenía pensada anteriormente.

    Por mi parte, además de haber hablado con mi guía, dejé a  la Virgen que fuera Ella quien decidiera. Tras un rato de oración, hacer el compromiso de Disponibilidad fue a lo que me llamó este año. Sabía que iba a ser difícil cumplirlos pero con la ayuda de la Virgen todo sería más fácil. Así que con esa certeza, me lancé a hacer el compromiso que la Virgen me pedía.

    Y aquí estoy, tratando de cumplirlo día a día.

    «La Virgen actúa…

    …si tú le dejas»

    Jesús  G., 17 años.

    (Burgos)

  • La Inmaculada, también el 9 de diciembre.

    Es difícil resumir en unas pobres líneas, la vida que se siente como recibida.

    No es fácil contar Quién es la Inmaculada para un militante, para un cruzado. Sencillamente lo es todo. «La Cruzada – Milicia es María«, y esto, no es sólo una frase bonita, sino que resume la gran perla de la vida de cada militante, de cada cruzado.

    El día 8 de diciembre, todos los militantes, renovamos nuestros compromisos ante la Madre. Van pasando los años, y vamos entendiendo que la Virgen acepta año tras año nuestro compromiso, y lo hace comprometiéndose con nosotros. ¿Cómo, si no fuera así, podríamos perseverar 365 días en los deseos de serle fiel? Como Juan Pablo II, el día 9, el 10 de diciembre, gritamos con la vida callada, creciendo en silencio: «María, todo tuyo soy».

    «Tratándose de la Inmaculada hay que soñar, ilusionarse apasionadamente con Ella y con las almas‟ (Tomás Morales S.J.)

    En este día los militantes ofrecemos nuestro próximo año, y nos comprometemos a vivir entregados a la Virgen y a Dios, en este estilo de vida que nos brinda la Milicia de Santa María. Porque lo mejor que podemos ofrecerle a Dios, es nuestra propia vida por medio de la Virgen.

    Los compromisos son:

    1. Itinerario de crecimiento personal.
    2. Vínculo de unidad entre todos los militantes.
    3. Entrega generosa a Dios a través de la Virgen.

    María, en su Inmaculada Concepción, es aurora silenciosa que anuncia ya el sol que es Jesucristo. Ella llega al mundo en silencio. Pero, sin que nadie lo sepa, el milagro de la Redención, anticipando su gracia en María, ha comenzado a realizarse.

    También nosotros, silenciosamente, queremos llevar a otros a Jesucristo, para luego desaparecer. Como María queremos en silencio entregarnos a Dios, decirle «Hágase» a su voluntad. Y en silencio viviremos nuestros compromisos día a día.

    Porque lo más grandioso es esa vida ofrecida a Dios en el día a día. No sólo el ocho de diciembre, sino el nueve, el diez, el once… Hacer que el sí de este día extraordinario, sea un sí sostenido en cada día ordinario.