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  • Convivencias de militantes en Bera. ¡Qué experiencia!

    Bueno, para mí estas convivencias han sido de las mejores a las que he podido ir. La verdad que los dias que estuvimos en Bera fueron muy intensos ya que cada dia estaba plagado de muchas actividades. Sin duda las actividades que más me gustaron fueron:

    -La visita a la residencia de ancianos ya que pudimos disfrutar con ellos cantando y bailando durante un buen rato. También pudimos compartir con ellos la Eucaristia en la capilla de la residencia. Yo creo que sin duda fue uno de los grandes momentos de las convivencias, ya que con unas canciones y una gran Eucaristía hicimos felices a muchas personas que quizá no se esperaban que les llevasemos nuestra alegría aquella tarde.

    – La visista al santuario y a la casa natal de san Ignacio de Loyola. Aquel día tuvimos uno de los grandes encuentros de fe. La visita por los lugares por los que él vivió, terminó como mejor  lo podía haber hecho: una Eucaristía inolvidable en la capilla de la conversión. Para mí aquel rato fue verdaderamente intenso gracias a toda aquella atmósfera que allí se respiraba y te aceraba verdaderamente a Dios. Fue un día inolvidable.

    – Y el momento más importante sin duda fue, la visita a Lourdes. Aquel día me acuerdo perfectamente de esa hora de oración individual en la que nos dispersamos. Temía el no saber qué hacer yo solo tanto tiempo, pero encontré a esa Madre que me esperaba a mí, y a todos los militantes en la gruta y que nos acompañó durante aquel día. También me acuerdo del rosario de las antorchas en el que multitud de personas unidas por María iluminaban aquella noche. Sin duda aquella visita a Lourdes ha sido una gran experiencia.

    A parte de esas visitas estas convivencias han tenido muchos pequeños momentos que completan la experiencia. Sin duda no hubieran sido lo mismo sin el deporte, los ratos en la capilla del colegio, alguna discusión con los compañeros de habitación, los ratos de bincas, los baños en la playa y en el río del pueblo, y sin duda no podrían haber sido las mismas sin todas las personas que estuvimos allí.

    En definitiva durante esos días en Bera hubo momentos para todo y pude aprender y disfrutar mucho con esta experiencia.

    Octavio O., (Murcia)

  • Confianza en la Providencia.

    Del 7 al 15 de agosto ocho militantes tuvimos la oportunidad de hacer una tanda de Ejercicios Espirituales con la Milicia de Santa María. Días deliciosos, de paz y calma, fueron dirigidos por el p. Santiago M. y Jaime M.

    Quince días después, echo la vista atrás y no puedo sino sentirme agradecido a Dios por todo lo que recibí en esos magníficos días.

    Siempre cuesta entrar en el clima adecuado para ellos, y la verdad es que los primeros días anduve en medio de mucha lucha por calmarme, para lo cual ayudaba mucho el silencio de mis compañeros. Había sido un año duro, y necesitaba reflexionar sobre cómo estaba y, sobre todo, hacia dónde quería ir.

    Naturalmente, los días no fueron del todo tranquilos, siempre anda por ahí la distracción y las tentaciones para sacarte de Ejercicios, pero al final triunfó el Señor, que se derramó con abundantes gracias. Sentir la presencia del Señor, la naturalidad del trato en la oración, el saber que no tenía ninguna prisa por nada, crearon el clima ideal para que Dios empezara a hablar y me demostrara una vez más cuánto nos ama, y que quiere lo mejor para nosotros.

    En mi caso, se reforzó la fe y la confianza en el Señor, que es la piedra angular de toda vida cristiana, y me recordó que, en el fondo, Dios nos pide una cosa: “ocúpate de las cosas del Señor, que el Señor se ocupará de las tuyas”. Algo que personalmente yo interpreto como un salir de mí mismo para dar a los demás, no ser egoísta ni egocéntrico, y dejar que sea la Providencia quien actúe en mi vida, transformándola hasta en lo más pequeño. Si hasta los cabellos tenemos contados, ¿a qué viene tanto sufrimiento por el futuro? Bien nos recuerda el padre Morales que para cumplir bien con la Providencia, en tiempo de desolación no hay que hacer nunca mudanza. Ignacio tenía razón…

    Esa es la más grande convicción y deseo que me llevo de Ejercicios. Ahora viene la parte más larga y difícil: ponerla en práctica. Pero, como dice el salmo, “el Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?”

    Dios siempre estará ahí, tanto si subimos hasta la cima como si descendemos hasta el abismo.

    Bernardo C., (Madrid)

  • Impresiones de campamento 2012 Carlos J.

    Este campamento ha sido distinto a los anteriores para mí ya que me tocó ser jefe de escuadra. Desde que me lo dijeron estaba ilusionado porque ser jefe de escuadra implica tener ciertas responsabilidades que me permitirían mejorar en la vida diaria. Así pues, fui al campamento con ganas, pero a su vez un poco triste ya que me perdía los Sanfermines. No obstante, mereció la pena.

    El día que llegué y me presentaron a mi tienda me llevé una alegría, pues conocía a casi todos. Además, ya habían estado en campamentos anteriores, por lo que no era necesario andar detrás suyo en todo momento porque sabían lo que debían hacer. Conforme pasaban los días nos llevábamos mejor y acabamos como una “piña”.

    Los días de la primera etapa, la de la responsabilidad (antes de ir al circo de Gredos), nos sirvieron para conocernos bien y me permitió observar los peligros que tendríamos allí. Así, en una reunión, hablé con ellos y les pedí cuatro cosas que nos ayudarían a no tener problemas en Gredos. Sin embargo, nunca pensé que la segunda etapa, la de reflexión (los días en Gredos) iba a ser tan buena. No sólo cumplieron con lo que les pedí sino que lo hicieron lo mejor posible siendo todo un ejemplo. Así en Gredos me ayudaron entre todos a llevar la tienda como pretendía.

    A la vuelta de Gredos comenzamos a estar más unidos que nunca. Les propuse analizar sus fallos para mejorar como personas, pero me fui desanimado en este aspecto porque me da la sensación de que podía haber hecho mucho más. Los últimos días en el campamento fueron una auténtica maravilla. Nunca olvidaré la noche en la cabaña que hicimos, ni el día de las olimpiadas.

    En resumen, este campamento me ha permitido mejorar como persona ya que el ser jefe he tenido más responsabilidad y me ha ayudado a tener más paciencia, ser más ordenado y puntual. Estas superaciones no hubieran sido posible sin la tienda tan buena que tuve. Ahora viene lo difícil, que es llevar todo esto a la vida real.

    Carlos Juan de Dios

    Pamplona

  • Ejercicios Espirituales de militantes.

    Este mes de agosto he estado en ejercicios espirituales. Han sido en un pueblo cerca de Pamplona.

    Iba con ganas, porque era una tanda de siete días, y las impartían dos personas con las que me apetecía un montón recibirla.

    Confieso que, como en las últimas tandas, ésta no me ha supuesto un gran cambio sensible, no he tenido “calentito el corazón”, ni tampoco frío. Pienso que si pongo de mi parte el Señor sabrá hacer.

    Salgo con las miras puestas a la oración, a mantenerla, reforzarla y sobre todo a no dejarla caer, como en bastantes ocasiones he hecho este curso pasado. Escuchando la vida de san Francisco de Sales (hermano del santo más pequeño del mundo, “san Frasquito de Sales”, je, je, je) vuelvo a comprender que los grandes deseos de santidad no bastan por sí solos. Mi reto personal y gran propósito es ése: la oración diaria.

    Me llevo en el corazón una frase que el Señor dijo a santa Catalina de Siena: “Yo salvaré el mundo por las lágrimas, las oraciones y las tribulaciones de mis almas escogidas”, o algo así.

    Señor, me encantaría ser una de esas almas escogidas.

    ¡Ah!, y hay que invitar a ejercicios, ¿eh? Hacen mucho bien.

    Alfonso B., (Madrid)

  • Impresiones de campamento 2012 Javier B.

    Vivimos rodeados de constante actividad. En un mismo día puedes ir a la universidad a matricularte, a la autoescuela, a la Escuela Oficial de Idiomas y al dentista… Parece una misión imposible, pero el hecho es que el hombre de hoy se está dejando llevar por esta corriente de «activismo desenfrenado», como me gusta llamarlo a mí. Para mí el Campamento de Santa María es una frenada en seco para todo este envoltorio que muchas veces no me deja mostrar lo que soy en realidad y desenvolverme como a mí me gusta.

    Además, como jefe de escuadra, lo que más he buscado este año ha sido que mis escuadristas disfrutaran al máximo de la experiencia que suponen estos quince días, ya que no solo se quedan en intimidad con Dios y consigo mismos, sino que también es la oportunidad perfecta para darse a los demás y poner en práctica todo aquello que se habla en las asambleas y que, a veces, en casa, es muy difícil de llevar a cabo.

    Sin embargo, de este campamento me llevo un mensaje breve y sencillo de entender, aunque profundo y complejo de vivir. He comprendido que si somos nosotros quienes intentamos que el mundo del «activismo desenfrenado» no nos coma, de ser los mejores, de llevarnos los méritos por lo mucho que hemos ayudado a los demás en este campamento, etc.; no estamos dejando a Dios la oportunidad de actuar en nosotros. No se trata de tenerle como un salvavidas para cuando las cosas nos van mal, sino que debemos aceptar que somos pequeños y frágiles y que SOLO DIOS es quien puede darnos la verdadera felicidad y, por tanto, debemos dejarnos hacer por Él.

    De este modo, y como dije en el último fuego de campamento, ya no soy yo quien hace la foto (los que tenéis tuenti conocéis la típica «autofoto» en la que solo sale medio cuerpo y el flashazo de la cámara), sino que es Dios quien me saca en plenitud, aunque ahora salga más pequeño. Porque gracias a eso pueden aparecer también en la foto la Virgen de Gredos, a la que espero ver al año que viene, y los maravillosos y cuantiosos paisajes y amigos que he conocido durante este campamento.

    Javi Bastante

  • Impresiones de campamento 2012 Gabriel C.

    El campamento ha sido una fuente de inspiración, sabiduría y aprendizaje. Gracias a él he madurado como persona y me acerco cada vez más a Dios. Las noches de tertulia de Gredos, charlas… me han servido para pensar y responder a mis preguntas del año pasado. Gracias al campamento hoy soy la persona que soy: un joven con el corazón y el alma rejuvenecido.

    Agradezco a esta gran familia, a Santa María de la Montaña, a Dios y a mi escuadra que me hayan ayudado tanto a mejorar y por eso siempre llevaré en mi corazón una parte de esta gran familia y de Gredos por toda la ayuda recibida.

    Gracias Milicia de Santa María.

    Gabriel de la C.

  • Impresiones de campamento 2012 Juan Carlos R.

    Este ha sido mi octavo campamento. Cuando era pequeño venía porque había que venir y me lo pasaba genial con las actividades. Cuando crecí un poco más seguía viniendo porque sí pero ya me enteraba de algo más y me lo pasaba aún mejor. Y ahora, un poco más mayor, vengo porque quiero, ya no tanto por las actividades que se hacen, que siguen siendo geniales. Vengo por la cosas que aprendo cada año que no son ni inglés, ni matemáticas, ni lengua…, si no de una asignatura de la que no hay muchos profesores, de la vida.

    Este campamento, si lo vives bien y metiéndote en tu rol, te dará el corazón.

    Juan Carlos R.

  • Impresiones de campamento 2012 Pablo M.

    Este campamento me ha gustado mucho por diversas causas:

    Para empezar, el tema de la escuadra. Al principio no me gustaba mucho, pasaba de ella y prefería estar con otros amigos. Al final, gracias a la ayuda de mis compañeros y, sobre todo, mi jefe, me he unido mucho a la escuadra y me lo he pasado muy bien con ella.

    Otra causa sería la ida a Gredos. Me asustaba al principio por lo largo de las marchas, pero al llegar me enamoró con todo su esplendor y me unió mucho a Él. La marcha la pintan muy dura y difícil pero acaba siendo lo mejor de campamento ya que el paisaje es precioso y es perfecta para reflexionar.

    La tercera causa son los fuegos de campamento. Estuvieron muy chulos. En ellos todo el mundo podía participar, lo que los hacía muy divertidos.

    Otra razón es el tiempo de oración. Es el tiempo más bonito. Me parecía muy entretenido y me unía mucho con Dios.

    La última causa serían las diversas actividades, muy ingeniosas y divertidas: juegos, fútbol, camel trophy, Aravallevisión… Estas actividades hacían todo el tiempo mejor.

    En conclusión, este campamento es genial por diferentes causas que lo hacen perfecto.

    Pablo M.

  • Presentación de las impresiones del campamento de Santa María de la Montaña 2012

    Aún late en nuestros corazones el último fuego del campamento. Aquella noche de tertulia en la que recogíamos todas las vivencias anteriores. Pero no nos basta con que solo cincuenta personas sepan lo que sucedió en nuestra vida durante quince días. Queremos que lo sepa el MUNDO ENTERO. Por eso, desde este humilde instrumento, la página web de Milicia, le presentamos nuestras impresiones de campamento. Os agradecemos a todos los que habéis participado, aunque vuestra impresión no aparezca aquí, y os animamos a aprovechar esta oportunidad en que se nos muestra abierto el corazón de nuestra pequeña familia, para que otros, muchos, la conozcan. Que nadie de nuestro entorno se quede este verano sin conocer lo que la Milicia de Santa María es. Os dejamos con la primera impresión de campamento:

    Yo vine al campamento para mejorar en todos los aspectos de mi vida, tanto espirituales como en el día a día. También vine a hacer amigos y a aprender a aprovechar el tiempo.

    En el campamento se vive un estilo de vida que ayudado por charlas, asambleas, y sobre todo la Eucaristía te ayuda a descubrir tus defectos y virtudes. Lo que más me ha ayudado han sido las Eucaristías en Gredos alto por su profundidad espiritual y la belleza del paisaje. Gredos te hace ver tu defecto dominante a la vez que potencia tus virtudes.

    El campamento me ha ayudado, además, a vivir más y mejor mi amor a la Virgen María y a Cristo.

    Samuel G.