Categoría: Citas

Citas de santos o de personas relevantes

  • Pedagogía de la amistad en la Milicia de Santa María.

    La amistad en la Milicia de Santa María es mucho más que una nota accesoria. Es algo medular. «Mirad cómo se aman», nos señala el Evangelio como clave de fecundidad de la Iglesia primitiva. Un verdadero amor, que fundamenta una verdadera y desinteresada entrega. ¿Acaso el joven de  hoy no es sensible a esto? Hay un amigo en mí…

    Todos, pequeños y mayores, buscamos amar y ser amados. Ésta es la vocación universal a la santidad a la que nos lanza el Bautismo: transformar el mundo de animal en humano, y de humano en divino, por medio del Amor…

    Codo a codo, día a día, en los deberes que compartimos con otros laicos. Y haciéndolo con una mirada distinta, encontrando a Dios en la Verdad de las cosas…

    La Nueva Evangelización pasa por una mirada contemplativa, que sepa encontrar en el mundo ocasiones para hacer presente la Verdad, el Bien y la Justicia. No hay otro camino, porque el único Camino para el hombre es Cristo…

    Sentido de responsabilidad cumpliendo los menudos deberes que entraña el compañerismo en el trabajo profesional. Dos amigos deben ayudarse siempre y más si trabajan en común, como se ayudan para andar los dos pies. El azar hace camaradas, pero la elección y dedicación responsable a cada uno, hace amigos.

    El único modo de tener un amigo es serlo. Comprender al compañero, por muy distinto a ti que te parezca, es ya la mitad de una amistad. Y la amistad es el primer puente levadizo que se tiende invitando a la conversión de un corazón.

    Responsabilidad trabajando para asegurar la fidelidad perseverante que transforma tu vocación en mole de granito. ¿Qué es una vida llena? Un ideal, soñado en la juventud y realizado en la edad madura hasta la muerte. El ideal es entrega, trabajo amoroso, continuo, responsabilidad siempre en ejercicio. Si eres responsable, vivirás siempre con pensamientos generosos y magníficos.

    (P. Tomás Morales, S.J.)

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  • Ejercicios Espirituales, una historia de amistad.

    Se acerca el momento que Dios ha preparado desde siempre, para que jóvenes concretos conozcan su Amor.

    Se acerca el momento que cada militante entiende, como tiempo de Dios, tiempo y lugar de paso de Dios por él o por sus amigos. Por eso, desde cada cristiandad, desde cada hogar de la Milicia de Santa María, se encomienda, ofrece renuncias personales y trabaja por la siguiente tanda de Ejercicios Espirituales, sabiendo que Dios espera a jóvenes con nombres y apellidos en esos días de Gracia.

    Conocerse a uno mismo.

    Conócete a ti mismo, pues no te puedes conocer a ti mismo si no tienes un silencio completo. Si no te decides a esto, te pierdes en el anonimato de la masa. Y la mayoría de los hombres hoy son masa. Sólo en el silencio, en el vacío de ruido, en la calma armoniosa del hombre consigo mismo, brota la llama del genio, del artista, del santo y, sobre todo, la vida divina empieza a florecer en el alma, porque lo grande del hombre es lo de dentro.

    Pero además de este encuentro contigo mismo, que te proporciona el silencio, te hace encontrarte con los demás sin necesidad de hablar nada, porque al llenarte tú de Dios, enseguida empiezas a rebosarlo. En las muchas palabras se descubre la necedad, dice Dios en el libro del Eclesiástico: en las muchas palabras se descubre la necedad. Se habla mucho, y eso es porque hay muy poco dentro.  

    La gente no entiende…

    Y sobre todo, en el silencio, está el encuentro delicioso con Dios. Esto es lo que no comprende la gente por ahí fuera. ¿Sabes por qué? Porque no saben de esto casi nada.

    • Creen que el silencio es un vacío, cuando es plenitud, por ser encuentro con Dios. 
    • Creen que el silencio es muerte, cuando es Resurrección y Vida. 
    • Creen que el silencio es soledad y no se dan cuenta de que es compañía íntima. 

    La oración.

    Por eso, santa Teresa, cuando define qué es oración dice ella, define ella la oración, «tratar de amistad, estando a solas con quien sabemos que nos ama».

    Tratar de amistad, de amigo a amigo. Estando a solas, porque dos amigos, cuando quieren estar compenetrados, se quedan solos. Tratar de amistad estando a solas con quien sabemos que nos ama.

    Pero este estar a solas, es tan costoso para la naturaleza. Por otra parte, tenemos dentro tantos hábitos inveterados, tantos años en que nos hemos dejado llevar de la curiosidad unas veces, del sentimentalismo otras, de la imaginación las más, de la pereza casi siempre; que nos encontramos tarados para conquistar esta libre soledad interior, que decía el poeta Rilke a sus discípulos: ante todo tenéis que conquistar vuestra libre soledad interior.

    El desierto.

    Silencio, soledad, amor. ¿Por qué? ¿Por qué el silencio es el preludio del Amor? 

    Imposible oír esta sinfonía divina. Imposible meterse en estos caminos trinitarios de la unión con Dios, principio y fundamento de san Ignacio. Imposible seguir las huellas del verbo encarnado, Jesucristo, para introducirnos en la vida íntima de Dios Padre Hijo y Espíritu Santo, sin el silencio. Es necesario pasar por el desierto, decía Carlos de Foucault, y habitar en él para recibir la Gracia de Dios. El desierto, no de los treinta días de ejercicios, el desierto de toda una vida militante al servicio de Cristo. Llena de deficiencias y de fallos, pero continuamente reparándose.

    Es necesario pasar por el desierto y habitar en él para recibir la Gracia de Dios. Es allí donde nos vaciamos, cuando decides asistir a una tanda, empiezas tú a vaciarte, a volverte como niño. A esto endereza Ignacio todos los ejercicios, como que el punto de arranque, para Ignacio y para el Evangelio, es, sencillamente, la humildad. Reconocer nuestra condición de criatura.

    (P. Tomás Morales, S.J.)

  • Vida interior

     

    “Lo que sale de dentro sabe mejor y alimenta más”

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    Con estas palabras, el Padre Morales nos alienta e invita a estar atentos y a cuidar nuestra vida interior, dando pequeños pasos, caminando hacia la luz, que es cristo.

    Estar atentos para que nosotros mismos descubramos todo lo que Dios nos ha dado y  lo pongamos al servicio de los demás.

    Para más información:    Mateo 5, 13.

  • La paz que brota del corazón. Ejercicios Espirituales.

    La paz que brota del corazón. Ejercicios Espirituales.

    El P. Morales habla sobre los Ejercicios Espirituales y sobre la paz, sobre la verdadera paz.
    La Milicia de Santa María tendrá la próxima tanda de Ejercicios Espirituales en el puente de carnavales. ¿Quieres participar? ¿Conoces a alguien que necesite participar? Colabora en la acción difusora del Evangelio, conviértete en apóstol de los Ejercicios… Gana la Indulgencia plenaria, vuelve a empezar desde cero con Dios, experimenta Su Amor para contigo… Él te espera…

    Los Ejercicios espirituales empezaron siendo de cuatro días de duración. Como ellos pedían más, ya en 1948 hubo dos tandas de seis días completos. Y como todavía les parecía poco, en 1949 empezaron a celebrarse dos tandas anuales de ocho completos. Esta costumbre duró hasta que en 1956 empecé a dar tandas de mes, siguiendo en todos los detalles el esquema ignaciano.

    En estos Ejercicios se exigía rigurosamente el silencio. Aplicando la consigna de Pablo VI, se excluían de ellos «actividades propias de la dinámica de grupo: discusión de problemas religiosos, mesas redondas, encuestas». Todo esto tiene su puesto en la Iglesia, pero «no encaja en el marco de unos Ejercicios. Lo propio de ellos es que el alma, a solas con Dios, se disponga generosamente a encontrarse con Él».

    A los que no eran capaces de guardarlo, se les obligaba, con firmeza y suavidad al mismo tiempo, a abandonar la tanda. A los que permanecían se les enseñaba a hacer oración y penitencia, forzándoles suavemente a ello con la insistencia continua y el ambiente de recogimiento que poco a poco iba conquistando a todos. Se les mantenía en actividad incesante para que humanamente no pudieran aburrirse. Es verdad que las primeras horas, todo el primer día, se les hacía cuesta arriba.

    Pero como por amor a la Virgen se les incitaba a perseverar en el esfuerzo, una paz desconocida les empezaba a inundar a partir del segundo día, y los acababan rabiosamente contentos, llenos de alegría al tocar a Cristo.

    Así me decía uno: «La primera vez que me invitaron a Ejercicios espirituales y escuché esa palabra dije: NO. La segunda lo mismo. La tercera me derribó la gracia. Llenaron hasta rebosar las ansias que tenía en mi corazón. Desde ese momento mi vida giró 180 grados.

    Comprendí una cosa: esta vida no es la Vida. Me pidieron todo. Lo dejé todo. Y encontré todo».

    Los Ejercicios anuales se completaban con el día mensual de Ejercicios. Eso era, más que un día de retiro. Siempre en una casa de Ejercicios, comenzando el sábado por la tarde para acabarlo a última hora del domingo con la asamblea que tensa los espíritus para la acción apostólica.

    (P. Tomás Morales, S.J.

    Forja de hombres)

  • Dar ejemplo.

    «Necesita hombres y mujeres que actúen con el ejemplo»

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    Las palabras convencen, el ejemplo arrastra. Con este dicho popular ambientamos la reflexión sobre la frase del P. Morales; nosotros debemos ser ejemplos vivos, no solo con la palabra sino también con los hechos, con los pequeños detalles de cada día.

    Acudamos a María para llevar a cabo esta tarea en el silencio de cada día.

    Para más información:    Mateo 25,40,45.

  • Amar, conquistar, reparar…

    Amar, conquistar, reparar…

    ¿Cómo permanecer inerte ante la condenación de tantos jóvenes? ¿Quién será capaz de guardar y no compartir un tesoro como es la fe, y la experiencia del Amor sanador de Dios?

    El drama del devenir eterno de tantos jóvenes y personas ya adultas, con las que un militante se codea diariamente, le plantea una pregunta: ¿Qué está a mi alcance, en qué puedo colaborar para la salvación de la juventud, de la humanidad?

    Cuando se ha conocido el Corazón de Cristo, un Corazón del que mana agua y sangre, atravesado por la indiferencia humana… es difícil conciliar el sueño si la vida entera no se gasta en corresponder a semejante Amor.

    Y brota del fondo del alma un grito pacificado por la larga preparación de un crecimiento en silencio, el de la vida de Nazaret. Un crecimiento hacia adentro, que no se ve, pero que se deja notar como una novedosa presencia, que ahonda en el corazón del hombre, desvela los secretos del alma humana. Un grito pacificado que mueve a entregar la vida en medio del mundo, transmitiendo Vida, mostrando el camino a tantos hermanos que viven como si Dios no existiera. Mostrándoles el camino de vuelta a la felicidad, si es que quieren vivir otra vez…

    La Milicia de Santa María vibra con la Iglesia, la ama como Madre, busca la obediencia a sus sabias indicaciones, y sale a la calle vestida de payaso, de romano o de esclavo…, de aquello que el Amor a Cristo le mueva a hacer, pero todo por la salvación de las almas… Porque le urge amar, conquistar, reparar el Corazón de Cristo…

    El martirio del militante consiste en vivir constantemente con la herida en el corazón de la incredulidad de sus coetáneos, ofreciendo no cosas, ni actividades, ni renuncias, ni sacrificios…, sino la propia vida, por la salvación del cupo de almas que Dios le ha confiado desde toda la eternidad.

    La llamada apremiante del Papa Benedicto XVI encuentra eco en los cruzados y militantes de Santa María: ¡Nueva Evangelización…! ¡… al estilo de María!

    Quien intente hoy día hablar de la fe cristiana […]  es probable que en seguida tenga la sensación de que le pasa lo mismo que a aquel payaso y la aldea en llamas.

    En un país (España), un circo fue presa de las llamas. Entonces, el director del circo mandó a un payaso, que ya estaba listo para actuar, a la aldea vecina para pedir auxilio, ya que había peligro de que las llamas llegasen hasta la aldea, arrasando a su paso los campos secos y toda la cosecha. El payaso corrió a la aldea y pidió a los vecinos que fueran lo más rápido posible hacia el circo que se estaba quemando para ayudar a  apagar el fuego. Pero los vecinos creyeron que se trataba de un magnífico truco para que asistiesen los más posibles a la función; aplaudían y hasta lloraban de risa. Pero al payaso le daban más ganas de llorar que de reír; en vano trató de persuadirles y de explicarles que no se trataba de un truco ni de una broma, que la cosa iba muy en serio y que el circo se estaba quemando de verdad. Cuanto más suplicaba, más se reía la gente, pues los aldeanos creían que estaba haciendo su papel de maravilla, hasta que por fin las llamas llegaron a la aldea. Y claro, la ayuda llegó demasiado tarde, y tanto el circo como la aldea fueron pasto de las llamas.

    Ésta es la situación de los apóstoles modernos. En el payaso, que no es capaz de lograr que los aldeanos escuchen su mensaje, vemos la imagen del apóstol, a quien nadie toma en serio si va por ahí vestido con los atuendos de un payaso medieval o de cualquier otra época pasada. Ya puede decir lo que quiera, pues llevará siempre la etiqueta del papel que desempeña. Y por buenas maneras que muestre y por muy serio que se ponga, todo el mundo sabe de antemano lo que es: ni más ni menos que un payaso.

    El que quiera predicar la fe, y al mismo tiempo sea suficientemente autocrítico, pronto se dará cuenta de que no es una forma o una crisis de vestidos la que amenaza la fe en nuestro mundo.

    Me atrevería a decir, que en realidad, la fe, por moderna que se vista y por muchos coloretes que se quite, suscita sólo una esperanza que no deja de ser ingenua.

    Y sin embargo, la fe, hoy como siempre, sigue siendo una decisión que afecta a la profundidad de la existencia, un cambio continuo del ser humano al que sólo se puede llegar mediante una resolución firme.

    (Joseph Ratzinger. Introducción al cristianismo)

  • Responsabilidad con mis riquezas.

    «Sus riquezas han quedado bloqueadas, improductivas por mi falta de responsabilidad.»

     (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    Hemos nacido y crecido con unos dones, dones  necesarios para  ser «su testigo». Por lo que hemos de plantearnos la utilidad que los damos: ¿ cómo hacemos crecer todas esas cosas buenas que tenemos?  Y nuestras capacidades, ¿hacen vislumbrar el Reino de Dios?

     Ser responsables es esto: hacer crecer nuestras capacidades para que el Reino de Dios se haga presente.



    Para más información:    Mateo 25,14-30.

  • Rasgar las apariencias, vivir de fe.

    Rasgar las apariencias, vivir de fe.

    Hoy termina un año, y comienza otro. Regalo gratuito de Dios para con cada uno de nosotros. Un año que debe comenzar con un acto de fe por nuestra parte: ¡Señor, confío en Ti! ¡Sé que lo que me tienes reservado para este nuevo año, es lo mejor para mí!

    Echemos la vista atrás, y busquemos el rastro de Dios en nuestras vidas como Iglesia. El año que hoy termina ha sido un momento de Gracia, no cabe duda. ¿Seremos capaces de encontrar a Dios Padre, no sólo en los regalos agradables, sino también en nuestras miserias, caídas, limitaciones? ¿Será capaz la Cruzada – Milicia de dar gracias por su pobreza amada y transformada por el Amor gratuito de Dios?

    Los primeros momentos de un encuentro importante, deciden el rumbo del mismo. Por eso, por adelantado, demos gracias a Dios por lo que nos dará, sabiendo que detrás de todo lo aparentemente bueno o malo, está Él, que gobierna el mundo por medio de cosas, acontecimientos, personas. Y Él, es un Padre Misericordioso, que cuida de sus hijos con ternura. ¡Hágase en mí…!

    ¡Feliz año! ¡Feliz tiempo de Dios!

    La fe es un salto en el vacío. Tírate. Y el Padre de los cielos que te dice, yo sí que te veo. Porque eso fue lo que le dijo este padre al niño. Cuando el niño apareció ahí arriba en el balcón decía, pero papá si no te veo.

    – Tú tírate, yo sí te veo. Esto basta. Salta en seguida.

    Saltó, y se encontró sano y salvo en brazos de su padre.

    Dios te salve María, que dé este salto mañana. Venciendo todavía las repugnancias que tengo dentro y que mi soberbia me pone una cantidad de muros tremendos para saltar. Tú, Madre, no veías ni comprendías nada. Pero Dios te invita a dar un salto en el vacío.

    Y lo das. Y dándolo eres causa de salvación para Ti y para todo el género humano. Y por lo tanto para mí también. Y para tu Cruzada – Milicia.

    Ahora la Virgen va a andar siempre en tinieblas, sin saber nada, sin ver, pero dice sí a todo. El que se decide a vivir de amor y fe, a vivir la aventura de la fe, se mete en un mundo en que ya no va a entender nada de lo que le sucede en la vida, porque Dios escribe con unos rasgos enteramente distintos de los que creía que iba a escribir.

    Empieza la aventura de la fe. María rasga las apariencias. Rasgar las apariencias de las cosas. Su fe es como el radar, divisa objetos envueltos en la noche, perdidos en la niebla.

    (P. Morales, S.J.)

  • Felicitación Navidad 2011.

    Dios se hace hombre, y nos enseña a ser hombres.