Categoría: Espiritualidad

Entradas que hablan sobre espiritualidad

  • El amor trabaja siempre

    «El amor trabaja siempre»

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    El amor trabaja hasta en días de descanso porque no podemos dejar de amar.

    Ninguno de nosotros puede arrancarse el brazo, porque esta de vacaciones, y ponérselo  la semana siguiente; igual que el amor no podemos despreocuparnos por los demás y olvidarnos de ellos. 

    Debes ser constante, San Juan de la Cruz dice: “Al atardecer de la vida, seremos examinados en el amor”.

  • Madre es el nombre que le dan a Dios los labios y los corazones de los niños.

    El domingo fue 25 de marzo, la Encarnación, cuya fiesta se trasladó ayer, pues el domingo de Cuaresma prima sobre otras fiestas.

    Hoy, solemnidad de la Encarnación. Hoy el ángelus (que podemos rezar ahora si no lo hemos hecho) se puede rezar de esta otra forma:

    El ángel del Señor anuncia a María /

    y concibe por obra y gracia del Espíritu Santo.

    (Ave María)

    He aquí la esclava del Señor /

    hágase en mí según tu palabra.

    (Ave María)

    Y el Verbo se hace hombre /

    y acampa entre nosotros

    (Ave María)

    (…)

    Y ahora, pensad en el minúsculo Zigoto Jesús… en el diminuto Embrión Jesús, creciendo… en el enanito Feto Jesús… seis, diez, veinte semanas… y por fin, en el pequeñuelo Niño Jesús.

    http://www.goear.com/listen/276d8f1/it-canacutet-rain-all-the-time-jane-siberry

    E imaginad este niño creciendo, y llamando «mamá» a María. Y ahí, en ese «mamá», están las primeras palabras que Jesusín dirigió a su Padre, a Dios Padre. «Mamá».

    Y os propongo que intentéis recordar vuestro primer recuerdo, alguno de los primeros… Cuando fuisteis conscientes de vosotros mismos por vez primera… «soy yo»… Y es un buen momento para dar gracias «por ser». «Soy porque Tú has querido, porque Tú me has querido…»

    ¿Cuáles fueron mis primeras palabras a Dios?… ¿Cuáles han sido mis últimas palabras a Dios?…

    «Madre es el nombre que le dan a Dios los labios y los corazones de los niños.»

    ¿Soy acaso yo un niño? ¿Deseo volver a ser un niño? Buen Jesús, ¿cómo me vuelvo niño?, ¿cómo vuelvo a nacer? Teresa de Lisieux, ¿cómo se logra?

    Pero ahora, que ya no soy un niño, que ya he crecido y soy maduro, ¿cómo te llamo, Padre? ¿Qué nombre te dan mis labios y mi corazón? He crecido y soy maduro… ¡¿cómo te llamo…?!

    Y el Verbo se hace hombre /

    y acampa entre nosotros…

    Alfonso B.

    Madrid

  • Trabajo para el apostolado alma a alma

    «Trabajo para el apostolado alma a alma».

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    Trabajo, lo necesario para hacer apostolado, convencer al mundo, paso a paso, es decir,    alma a alma.

    El significado de nuestro trabajo es predicar con el ejemplo, llevando a Dios a nuestro día a día y al de los demás.

    Encontrar nuestra forma de enseñar a Cristo, sin formas desproporcionadas, sino de forma propia.

  • Ejercicios Espirituales en Perú.

    A continuación recuperamos un artículo de la Milicia de Santa María en Perú. La distancia es grande, pero hay lazos más fuertes que la presencia física. Vivir el don de la unidad, bajo la mirada maternal de María, al servicio del mismo Rey Eternal, hace de vidas tan distintas, dos gotas de agua semejantes.

    Los militantes de España, vivimos unidos a ustedes, hermanos peruanos.

    Estimados amigos militantes y no militantes:

    Del 15 al 19 de febrero el grupo de los universitarios estuvieron de Ejercicios Espirituales.

    Las impresiones fueron de mucha satisfacción, en esta oportunidad participamos de las meditaciones acompañados de las cintas de Abelardo. Fue una gracia de la Virgen María que entre los participantes, esté el equipo completo de formadores de la Milicia arequipeña: jóvenes universitarios que han decidido de comunicar su experiencia de Dios en la Milicia a otros que se van integrando cada año.

    Las palabras siempre faltarán para describir los frutos que se logran en una tanda de Ejercicios.

    Unidos en el Corazón Inmaculado de Santa María:

    Luis A.

    Arequipa, Perú.

  • Javierada 2012: una experiencia de Dios y de amistad

    En Navarra esta semana es una semana de fiesta. Es la semana del las javieradas. ¿Y qué son las Javieradas? Son dos peregrinaciones hasta el castillo de Javier, lugar de nacimiento de San Francisco Javier, el gran santo español. Miles de personas se congregan los dos fines de semana buscando su intercesión. Y para los militantes es un momento especial de encuentro con el Señor y con otros militantes.

    Este año no se acercaron ni de Madrid, ni de Burgos, ni de otros lugares para compartir esos dos días con nosotros, así que fuimos los militantes de Navarra en representación de toda la Milicia. Durante las semanas anteriores estuvimos invitando a residentes, conocidos… Al final no dio mucho resultado pero, como vimos más tarde, el Señor sabía muy bien a quien nos reunía. Y es que fue un momento muy entrañable de amistad.

    Salimos el sábado 3 de marzo desde Noain, un pueblo a las afueras de Pamplona, a las 9.45h. El primer tramo del camino lo realizamos con un rato de silencio para meditar qué era lo que íbamos a hacer ese día: una peregrinación. Sí ya lo he dicho, ahora bien, es importante saber que es una peregrinación: es un viaje hacia un lugar religioso por una intención especial. En este caso hay dos intenciones: buscar la conversión, es decir, reavivar nuestra vida de cristianos y pedir a San Francisco que nos haga gritar lo maravilloso que es ser cristiano, para que muchos se enteren. Después de haber estado en oración reflexionando sobre estas cosas, Alberto propuso que rezáramos un Rosario para pedir por todas aquellas personas que están a nuestro alrededor y que necesitan ayuda.

    Una vez terminados estos momentos tan fuertes de estar con el Señor, continuamos con otro más distendido para hablar, reír, abrir el corazón… Poco a poco se nos fueron uniendo otros menos valientes que no se habían atrevido a empezar desde Noain: José Mari, Rubén, P. Nacho, Carlos. Habíamos empezado cinco y cuando llegamos a Sangüesa estábamos nueve. Pero entretanto, hubo muchas horas de, simplemente, estar juntos.

    En Sangüesa, a donde llegamos sobre las 19.00h, nos esperaba un lavado de pies con agua caliente que todos agradecimos. Una vez que estábamos todo lo descansado que se podía estar después del día de caminata fuimos al concierto-oración de Betel, un grupo de música cristiana, en la Iglesia de los Capuchinos. Ese momento es una oportunidad de recoger el día y prepararse para el siguiente, en el que por fin llegaremos a Javier; de estar con el Señor a solas, sin importar que estás rodeado de gente, y de amarle un poco más.

    Nos levantamos temprano para desayunar y llegar puntuales al Vía Crucis, que saliendo de Sagüesa recorre los ocho kilómetros que hay hasta Javier. Es el momento que más me gusta de la javierada, quizás sea porque es el que más aprovecho: esos momentos de ir acercándonos ya a la casa del santo, meditando los últimos momentos de Jesús, con tanta gente que está viviendo lo mismo que tú… Es impresionante saber que la fe de muchos de ellos encuentra en esas dos horas luz para todo el año a través del perdón del Señor.

    Al terminar ya estábamos en la plaza frente al castillo, esperando a que comenzara la misa. Las lluvias anunciadas para la tarde del domingo nos sorprendieron entonces, haciendo que nos acordáramos de la aventura que vivimos en Cuatro Vientos este verano. Continuaron prácticamente hasta que nos volvimos a casa. Hubo un último momento de estar en familia cuando almorzamos refugiados bajo un árbol. Algunos que habían dormido en Pamplona llevaron café y leche calientes y aperitivos. Era el último toque a la javierada.

    Dan G., 19 años

  • Vivir responsable no es agobiarse

    «Vivir responsable no es agobiarse»

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

    Lo importante es no confundir ser responsable con la preocupación excesiva, sin violencias fuera, sin tensiones, pero sin parsimonia.

    Con esta clave presente: María, se entregó a su tarea plenamente.

    El P. Morales también nos apunta la necesidad de director espiritual: «para huir de mediocridad, la menos recomendable de las amistades de un cristiano.»

  • Basta una chispa

    «Basta una chispa para hacer arder todo un campo de mieses»

    (P. Morales, S.J., Ovillo de Ariadna)

     Basta un corazón entusiasmado por Cristo para hacer arder a una generación. Siempre han existido, algunos todos los recordamos: San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, San Agustín…

    Todos estamos llamados a ser la chispa, para incendiar con nuestra santidad a nuestros amigos, compañeros… , alma a alma. Conquistar  corazones para Cristo.


    ¡He ahí nuestro reto!

    Para más información: Mat. 5, 14-16

  • ¿Qué vas a hacer el finde?

    Mis amigos del instituto suelen preguntarme si voy a Misa los domingos, ayudo en las actividades de la Iglesia, si creo en Dios…, a lo que digo que sí, y es entonces cuando dicen ´´¡Pero si eso es un rollo!´´, ´´¿A Misa los domingos? ¡Qué pérdida de tiempo!´´, ´´Creer está pasado de moda´´.

    Y es cierto, creer está pasado de moda, el cristiano tiene el sello de aburrido y de antiguo allá donde va, al fin y al cabo, tiene que estar rezando todo el día, no puede hacer nada divertido porque es pecado… ¡Eso es lo que la gente cree, y si cree eso es porque no ha visto a la nueva juventud cristiana! Se desarman a sí mismos cuando les pregunto yo: ´´¿Qué vais a hacer el finde?´´ y ellos, todo orgullosos, me dicen: ´´Ah, tenemos un local y estaremos allí de botellón toda la noche ¡La última vez amanecí en un banco sentado junto a un mendigo y no sé ni cómo llegué ahí!´´. Ese es su concepto de diversión, claro… Me preguntan: ´´¿tú qué harás?´´

    Sonrío y respondo ´´Yo, irme con unos amigos a la montaña. Vamos a ir de acampada, dormiremos en una tienda en medio del campo ¡Estaremos de cachondeo hasta las tantas de la noche, charlando alrededor de una lámpara! Subiremos hasta la cima de Guadarrama y luego bajaremos para echarnos una siesta tranquilamente al lado de un riachuelo…´´

    ´´¡Vaya planazo!´´

    ´´¡Sí, y supongo que también rezaremos un poco!´´

    No olvidaré la cara que pusieron…

    Edgar J., 17 años

    (Móstoles)