Categoría: Espiritualidad

Entradas que hablan sobre espiritualidad

  • Ave María.

    Mañana, día de la Virgen de Fátima,  día del rosario de la Aurora,  saldremos por las calles de nuestras ciudades a rezar a María su oración preferida: el Rosario.

    El Rosario es esa oración sencilla y profunda con la que María nos conduce a Cristo. La Virgen María en Fátima nos encomienda orar con fiel devoción esta cadena  de Ave Marías pidiendo por los pecadores y la Paz en el mundo.

    Nosotros, elevando nuestra plegaria a la Virgen de Fátima seamos fieles al rezo del Santo Rosario.

  • La oración libra del peso de las cadenas de las preocupaciones.

    La oración libra del peso de las cadenas de las preocupaciones.

    Yo, también, desde el primer momento de mi elección como Sucesor de San Pedro, me he sentido siempre sostenido por vuestras oraciones y por la oración de la Iglesia, sobre todo en los momentos más difíciles, os agradezco de corazón.

    El Papa Benedicto XVI, agradece a todos los cristianos sus oraciones.  Se siente sostenido por el poder suplicante de las almas contemplativas, y por la entrega silenciosa de laicos en medio del mundo, que aman y trabajan por el Papa.

    Con la oración constante y confiada, el Señor nos libera de las cadenas, nos guía para atravesar cualquier noche de cautiverio, que puede atenazar nuestro corazón, nos da la serenidad del corazón para hacer frente a las dificultades de la vida, aun el rechazo, la oposición y la persecución.

    La oración constante y unánime es un instrumento precioso también para superar las pruebas que puedan surgir en el camino de la vida, porque estando profundamente unidos a Dios, nos permite también estar profundamente unidos a los demás.

    Me hace pensar que algunas veces, rezamos mal, sólo por nuestras propias pasiones. Tenemos que aprender siempre de nuevo a orar bien, a orar realmente, orientándonos hacia Dios y no hacia nuestro propio bien.

    (Benedicto XVI, 9 de mayo de 2012)

    Ponemos, por medio de la Madre, tantas intenciones ante Dios estos días… La Cruzada – Milicia pone en cada rosario rezado al Papa, para que María lo guíe y proteja.

    Y en estos días, también pone de un modo especial, a Manuel T. Amorós.

    Como él rezaba tantas veces: «Totus tuus», María.

  • Manolo Amorós, cruzado de Santa María.

    Manolo Amorós, cruzado de Santa María.

    Suenan voces cerca ya,
    la fruta madura está;
    alguien tiene que saltar
    a Perú, Chile, Zaire…, ¡qué más da!, porque…
    hay que saltar a misionar.

    Hay que elevar ya la mirada
    la Iglesia no puede esperar
    en nuestra mano está, todo dependerá
    de hacer viva la mística campamental.

    Ya sé que tú como yo,
    a MISIONES quieres ir,
    ya sabes la preparación:
    “El ahora, el presente vivir”, porque…
    hay que saltar a misionar.

    Hay que elevar ya la mirada
    la Iglesia no puede esperar
    en nuestra mano está, todo dependerá
    de hacer viva la mística campamental.

     ¿Quién el puesto ha de cubrir
    del que marcha a misionar?
    Sólo aquel que sepa abrir
    alma y vida a Jesús, de par en par, porque…
    hay que saltar a misionar.

    Hay que elevar ya la mirada
    la Iglesia no puede esperar
    en nuestra mano está, todo dependerá
    de hacer viva la mística campamental. 

    La vida de todo hombre es una incógnita, cada una por una razón.

    Y la de un cruzado de Santa María es un misterio insondable, un abismo de pobreza y Misericordia.

    Manolo Amorós, gran hombre con corazón de niño, conoció en su adolescencia la Milicia de Santa María. El encuentro con su Madre, la Virgen, descubrir su tierno amor, fue la luz que desde entonces guió su vida, durante largos años en tierras de misiones peruanas.

    Hoy ese corazón bondadoso dejó de latir de repente, para empezar a Vivir…
    Hoy, 7 de mayo de 2012, este testigo de la Misericordia de Dios, ha recibido el relevo final. Ha perseverado en la vocación de laico consagrado en medio del mundo, hasta el final, y Dios le ha llamado por fin a su intimidad, por toda una eternidad…

    Un cúmulo de sentimientos se amontonan al recibir la noticia: tristeza, dolor…, pero sobre todo, alegría, esperanza, gratitud…

    En medio del mundo, allí donde Dios le esperaba hace años, allí donde la Virgen lo encontró de joven, hoy ha fallecido, naciendo a la Vida, la verdadera Vida por la que como cruzado gastó sus años por la salvación de la juventud, como gratitud a la Virgen.

    Desde el cielo intercedes por tus hermanos cruzados, por tus hijos militantes. Y hoy,  las notas de tu guitarra, empujan a cada uno de los que te conocimos, a preguntarnos con sinceridad delante de Dios:

    ¿Quién el puesto ha de cubrir
    del que marcha a misionar?
    Sólo aquel que sepa abrir
    alma y vida a Jesús, de par en par, porque…
    hay que saltar a misionar.

    Santa María, en tu mes, Reina y Madre de tu Cruzada – Milicia, ruega por Manuel T. Amorós.
  • Retiro mensual: la alegría de Cristo resucitado.

    El pasado domingo 22 de abril tuvimos el Retiro mensual de Milicia de Madrid al que asistieron 9 militantes. Se hizo en el hogar de la calle Meléndez Valdés, lugar muy acogedor y muy nuestro para realizar un Retiro, y fue dirigido por Javier L.

    La temática central sobre la que giró el Retiro fue ‘la Alegría en Cristo Resucitado’.

    En la primera meditación se nos habló de la cercanía que muestra el Señor ante todos nosotros que se muestra de forma patente en todo el Evangelio, pero más aún tras su Resurrección.

    La plática se centró propiamente en la alegría que debemos mostrar siempre en nuestra vida y en la importancia del buen discernimiento que debemos hacer para que sepamos distinguir entre una alegría pasajera y una que nos da felicidad, de este modo todos a nuestro alrededor serán partícipes de ella y así nadie desespere si nosotros estamos junto a ellos.

    La segunda meditación trató sobre el discurso que dio Jesús tras la multiplicación de los panes y los peces, en la que los mismos discípulos que le querían hacer rey, poco después le abandonaban; Jesús nos pregunta si también nosotros le queremos abandonar.

    El Retiro acabó con una asamblea de conclusiones en la que explicamos cómo estuvimos en el Retiro y nuestras impresiones de él.

  • Jornadas de Semana Santa.

    A casi un mes de distancia, lo importante toma peso específico en la vida.

    Se recoge a continuación el testimonio de un militante que participó en las Jornadas de Semana Santa de este año.

    Este año, las Jornadas de Semana Santa han tenido lugar en Rozas de Puerto Real, aunque, al menos en mi caso, también han tenido lugar en mi corazón.

    Éste ha sido el primer año que he estado en Semana Santa con la Milicia y se nota. Cualquier grupo cristiano es perfecto para pasar estas fechas, mejor que no quedarse con los amigotes por ahí de fiesta en fiesta, mientras uno se pierde la FIESTA de la Resurrección del Señor.

    Sin embargo, he de confesar que tenía ganas de conocer las Jornadas de la Milicia, entre otras muchas razones, porque es un sitio ideal para fortalecer amistades y crear y establecer otras nuevas.

    Pero vayamos al grano, este año había un “doble objetivo”, puesto que además de vivir la Semana Santa como tal, se nos había encomendado la misión de vivirla conjuntamente con el pueblo donde estábamos. Para ello, los Oficios fueron en la iglesia del pueblo, así como compartimos tiempo en la procesión y el Rosario y la Vigilia del sábado con la gente del pueblo. En concreto, ese mismo día hubo una gymkhana para los niños, fútbol para los jóvenes, y una visita a los ancianos, también jóvenes de espíritu. Por último, durante la tarde del domingo de Resurrección, tuvimos un festival en el que salieron a relucir las mayores capacidades y destrezas de los militantes: canciones, monólogos y actuaciones…, que a todos nos proporcionaron un buen rato de diversión. Mediante todas estas actividades se buscó acercarnos al pueblo y, lo más importante, acercar más a Cristo Resucitado a aquella gente, a la cual no olvidaré nunca.

    Como grupo, las diversas asambleas y las comidas, así como las bincas que tuvieron lugar, ayudaron mucho a que los militantes tuviéramos la oportunidad de conocernos más a fondo, o incluso conocer a gente nueva, lo cual no está nada mal de vez en cuando.

    Además, uno de los temas centrales fue la organización del último trimestre del curso y la del curso que viene. Para ello, vimos por qué merecía la pena luchar (la respuesta pareció ser “para que el bien reine en este mundo, señor Frodo”), resaltamos el valor de la constancia (que es una virtud que suple muchas otras, pero no se suple con ninguna), ahondamos en el significado y función de la Nueva Evangelización y cómo nosotros podríamos evangelizar en función del tiempo verbal que utilizáramos (evangelizaba, evangelizo/amos, evangelice), y conocimos cómo la Virgen nunca nos abandona a lo largo de nuestra vida, sino que está ahí siempre para acompañarnos, como al Crucificado, hasta el final.

    Personalmente, estoy seguro de que Dios transmitió su mensaje a cada uno de los militantes que allí estuvimos, pero también se nos llamó a todos a la responsabilidad que tenemos como militantes y como cristianos, a “hablar descaradamente de Cristo” (Fernando Martín), a traer a los demás hacia Cristo y a despertar al resto de cristianos que están dormidos, como aquellos apóstoles en el Huerto de los Olivos, a quien Dios necesita para cumplir su voluntad y que “venga a nosotros su reino”.

    En este sentido,  se nos invitó a ser PARTE ACTIVA de la Milicia y de la Iglesia, ya que somos parte de ellas y les debemos mucho más de lo que nos imaginamos.

    Finalmente, se nos invitó a transmitir, propagar, contagiar, difundir… la alegría de la Resurrección a todos los nuestros, familia, amigos, o incluso desconocidos, para que todo el mundo sepa que ¡¡¡CRISTO HA RESUCITADO!!! por todos y cada uno de los seres humanos del planeta.

    Del mismo modo que, aunque al mirar a un crucifijo vemos a un Cristo inmóvil y estático, sabemos que su sangre sigue brotando y derramándose por toda la humanidad, también nosotros debemos hacer que la gente sepa que el alma del cristiano no es estática, sino que la Alegría de la Resurrección y la Vida que brota de ella, hacen de ella, el alma más feliz de la faz de la Tierra.

    Javier B., 17 años.

    Madrid.

  • Clase de religión

    Debo, tras mi ausencia estas semanas, publicar una meditación sobre el ovillo de Ariadna; pero hoy me voy a saltar el guion. Os pongo en situación:

    VIERNES: 10:40,Clase de Religión.

    MOTIVACIÓN GENERAL: Bostezos, estiramientos, mirada perdida y más de un móvil bajo las cajoneras…

    Punto 6. Otras formas de estar en el mundo -D.Modesto, mi profesor de religión, carraspeó para prepararse para su eterno monólogo-.

    Nos hablaba sobre mojones, trancar y retrancar…, la iglesia es santa…. y de turistas que se dan de listos… agudicé el oído: cristianos en el mundo por un mundo mejor –me sorprendió- ser buenos un día es fácil, pero lo que tenemos que hacer es salir de la mediocridad, ser «misioneros aquí,nadar y guardar la ropa, es decir, estar en el mundo pero sin ser del mundo. Hay que tener las ideas muy claras, lo primero es lo primero: el estudio, el trabajo, la oración …

    ¡¡Soy la entrada número 100!!

  • La santidad y la perfección.

    La santidad no consiste tanto en la perfección material, sino en la aceptación y en el ofrecimiento, por amor de Dios, de nuestros esfuerzos y de nuestros pequeños «logros», así como de nuestras limitaciones y errores.

    (Hno. Rafael Arnaíz)

  • Tú y tu Misericordia…

    Señor mío y Dios mío:

    La humildad de tu Amor me desarma.

    Eres capaz de dejarte amar, por cualquiera, en cualquier circunstancia.

    Lo pides todo, suplicas desde la Cruz corazones indivisos que se entreguen por entero a Ti.

    Pero al mismo tiempo, aceptas las migajas de hombres y mujeres que tienen su corazón volcado en cosas, cargos, criaturas…

    Aceptas ser el segundo plato, callas, y amas pacientemente. Tu baza es el tiempo.

    Eres fuente inagotable de espera amorosa, que late por cada alma en el sagrario abandonado de nuestra vida.

    Y no pides otra cosa, sino confianza audaz en tu Corazón.

    Te duele más la desconfianza tras la caída del pecador, que el propio pecado.

    Tú no necesitas las obras de nuestras manos. Eres omnipotente. Y sin embargo, buscas continuamente nuestras manos, y en nuestras manos a nosotros mismos…

    Incluso encontrar esas manos llenas o vacías, para Ti es secundario…, con tal de encontrar nuestras manos…

    ¿Cuál será la alegría de tu Corazón, al encontrar un puñado de hombres, de jóvenes, que dejen inundar, sin poner límites, sus pequeñas almas, por las olas de amor que brotan de tu Corazón traspasado?

    ¡Joven, déjate conquistar por el Amor de Dios, y gástate en la Cruzada-Milicia de Santa María!

    ¡Que te encuentre disponible para convertirte en víctima de holocausto de su infinito Amor! ¡Qué gran honor! ¡Qué privilegio!

    Y que descanso para su Corazón…

  • Sacerdote amigo del padre Eduardo Laforet, en Perú.

    El sábado 31 de abril, los militantes de Santa María de Lima hemos tenido la grata visita del P. Carlos Salas, misionero monfortiano, que fue compañero de pupitre del P. Eduardo Laforet, sacerdote que ofrendó su vida por el Papa Juan Pablo II.

    Nuestra gratitud por desplazarse desde Ñaña a primera hora de la mañana y dedicarnos su tiempo para confesarnos, celebrar la santa Misa (ofrecida por el eterno descanso de María Pérez, mamá del P. Santiago Manso) y compartirnos sus vivencias en España, en el Campamento de Gredos y como compañero de estudios del P. Eduardo, en la Facultad de Teología de Burgos.

    Comenzó su vocación sacerdotal con el JUN del P. Juan Álvarez (sacerdote español que lleva décadas gastando su vida en el Perú) a quien agradeció su generosa guía, luego profesó en los Misioneros Monfortianos y fue uno de los responsables de la consagración del Perú a María en el 2007.

    Del Padre Eduardo nos destacó su vehemencia, su gran cultura (“cuando había exámenes en público y Eduardo los rendía se llenaba el salón”), su trabajo ascético y su gran fe. También nos habló del sentido de la consagración a María y nos obsequió la obra “Libro de oro de la espiritualidad monfortiana”.  Muchas gracias y que se repita.

    José Antonio Benito

    Perú